Este libro es el segundo de una serie de dos libros del mismo autor en los que, con la excusa de programar un par de juegos, se nos enseña a programar en BASIC de una forma más o menos estructurada.
En este segundo libro programaremos un simulador de vuelo con el que deberemos aterrizar la nave Columbia que había salido al espacio en el programa realizado en el primer libro.
Al igual que en el primer libro, nos encontramos con un texto muy didáctico en el que iremos descubriendo cómo funcionan los diferentes aspectos del BASIC de los MSX: desde el lenguaje del comando draw (que incluso usa para definir un nuevo set de caracteres numéricos) hasta el uso de sound para dotar de sonido a la simulación, pasando por los sprites o incluso algo de trigonometría para dotar de más realismo a la simulación.
Al final del libro encontramos tres apéndices muy interesantes. En el primero nos indica cómo podríamos mezclar los programas de los dos libros para tener uno más completo. En el segundo encontramos el listado completo del programa (pero como en el primer libro habríamos podido irlo tecleando por partes para irlas probando de forma incremental). Por último, en el tercero podemos ver unos mapas que nos indican qué ruta hay que seguir para poder completar con éxito nuestra misión.
Este libro lo tengo desde los 80 y uno de los mejores recuerdos que tengo es tirarme un verano tecleándolo con mi padre hasta que logramos completarlo. Aunque sólo conseguimos aterrizar una vez de una pieza.

En este segundo libro programaremos un simulador de vuelo con el que deberemos aterrizar la nave Columbia que había salido al espacio en el programa realizado en el primer libro.
Al igual que en el primer libro, nos encontramos con un texto muy didáctico en el que iremos descubriendo cómo funcionan los diferentes aspectos del BASIC de los MSX: desde el lenguaje del comando draw (que incluso usa para definir un nuevo set de caracteres numéricos) hasta el uso de sound para dotar de sonido a la simulación, pasando por los sprites o incluso algo de trigonometría para dotar de más realismo a la simulación.
Al final del libro encontramos tres apéndices muy interesantes. En el primero nos indica cómo podríamos mezclar los programas de los dos libros para tener uno más completo. En el segundo encontramos el listado completo del programa (pero como en el primer libro habríamos podido irlo tecleando por partes para irlas probando de forma incremental). Por último, en el tercero podemos ver unos mapas que nos indican qué ruta hay que seguir para poder completar con éxito nuestra misión.
Este libro lo tengo desde los 80 y uno de los mejores recuerdos que tengo es tirarme un verano tecleándolo con mi padre hasta que logramos completarlo. Aunque sólo conseguimos aterrizar una vez de una pieza.