Esta es la cuarta y última de las handhelds que tuve de pequeño. No consigo recordar si me la regalaron antes o después de mi primer ordenador, pero sí que en 1987/88 ya la tenía en mi poder.

Esta handheld viene con reloj, alarma y cronómetro, además del juego. Pertenece a la serie "Matsushima - Simple" de Liwaco, de la que hay ocho juegos (y algunos más si contamos los clones sacados por otras compañías). De las handhelds que tuve de pequeño esta es la que tiene el juego más complicado, desde mi punto de vista. Además, a diferencia de las otras, en esta máquina no hay vidas, sino que va por tiempo. Cada 50 puntos que logremos, el tiempo se incrementará en 50 segundos, pero no va a ser una tarea sencilla conseguir puntos.

En el juego encarnamos a un pirata que está recogiendo tesoros en una isla como quien recoge margaritas por el campo. El problema es que junto a los tesoros hay serpientes que no dudarán en mordernos si alargamos la mano para hacernos con el tesoro... o en hipnotizarnos si nos quedamos mirándolas fijamente. Cualquiera de esas circunstancias nos dejará paralizados unos segundos preciosos en los que el cronómetro seguirá en marcha. Cada tesoro recogido vale un punto, salvo alguno más grande que aparece a veces, que vale dos. Pero claro, ¿de qué nos sirve recoger tesoros si no podemos marcharnos de la isla? Así que de vez en cuando aparece un barco pirata al que podemos subir los tesoros recogidos... siempre que el mar no esté infectado de tiburones, claro está, porque en tal caso perderemos nuevamente unos preciosos segundos de nuestro escaso tiempo de juego.

El juego es difícil, no lo voy a negar. En su día jamás llegué a los 1000 puntos, por lo que no sé cuantas cifras gestiona el marcador. En ocasiones puede ser desesperante, pero cuando tienes un poco de suerte (como el pirata) consigues acumular bastante tiempo y puedes conseguir una pequeña fortuna.

Nuevamente, esta máquina me acompañó en muchos recreos. Sigue funcionando a la perfección y su aspecto externo es muy bueno. Habrá que seguir dándole cariño y jugar con ella de vez en cuando.