Lunes, 19 de octubre de 2026
Dice el refrán que segundas partes nunca fueron buenas, pero seguro que nos es fácil pensar en algunas segundas partes que no solo fueron buenas, sino que incluso superaron al original. Entre los muchos ejemplos que se me vienen a la cabeza, me voy a quedar con las segundas partes de dos videojuegos muy conocidos de MSX: "Nemesis 2" y "Metal Gear 2: Solid Snake".
Y para cada una de ellas tengo una historia que contar.
Nemesis 2 fue mi primer juego en cartucho. Hasta el verano de 1988 solo había podido utilizar mi MSX con programas en cinta o incluso tecleando algunos de los que venían en las revistas. Pero aquel verano había conseguido ahorrar lo suficiente como para poder permitirme un juego en cartucho y el elegido fue Nemesis 2. Recuerdo que fui un sábado a comprarlo y la noche anterior tuve un sueño en el que al pinchar un cartucho transparente en el slot, se veía como dentro había una cinta que giraba y cargaba en memoria el contenido del juego. Al llegar la mañana, desayuné rápido y me fui a una conocidísima tienda de Leganés (que cerró definitivamente hace un par de años) para comprarlo. Llegué antes de que abrieran y estuve más de media hora esperando a que viniera el dueño para, por fin, tener en mi poder el Nemesis 2.
Avancemos ahora unos 9 años en el tiempo. En mayo/junio de 1997 estaba estudiando para los exámenes finales de quinto de CC. Matemáticas. Eran cinco asignaturas y habían espaciado los exámenes de forma que no teníamos más de uno por semana... y coincidía que ninguno de ellos era en viernes. Así que el jueves era el día más relajado de la semana: después de una buena sesión de estudio me apetecía jugar a algo. En aquellos momentos, ya había conseguido configurar el fMSX de MS-DOS y había jugado a muchos juegos que no pude tener en su momento, pero quería probar algo nuevo y el elegido fue el Metal Gear 2.
Por aquellos momentos tenía el PC en una mesa que construimos mi padre y yo utilizando estanterías metálicas y madera... y no tenía mucho que envidiar a los escritorios gamers actuales. El caso es que estaba en una parte del salón, justo al lado de donde se sentaba mi padre... y eso sí es lo relevante. Me puse a jugar al Metal Gear 2 en inglés y la historia me atrapó por completo. Semana tras semana, el jueves se convirtió en el momento Metal Gear 2. A eso de las ocho de la tarde, cerraba los libros, apuntes y cuadernos y me transportaba a Zanzibar Land, sin percatarme al principio de que en mi viaje venía un polizón a bordo.
En efecto, cuando me di cuenta, mi padre había girado el sillón y estaba viendo como jugaba al Metal Gear 2. La historia no solo me había atrapado a mi, sino también a él. Esos jueves se convirtieron en el momento en el que los dos jugamos el Metal Gear 2 de principio a fin. Y lo más gordo de todo es que a mi padre nunca le gustaron los videojuegos, pero con ese hizo una excepción.
¿Y por qué os cuento esto ahora? Pues porque el pasado sábado 3 de octubre tuvo lugar en Barcelona la RU Japan 2026: experiencias retro desde el legado de la Era Shōwa. La UOC, en colaboración con la AAMSX organizó la tercera edición de la RU Japan y en esta ocasión (al igual que en la primera) volvieron a traer un invitado de lujo desde Japón: Toshinari Oka, quien formó parte del equipo de programación de ambos videojuegos.
La jornada comenzó con una charla en la que el señor Oka nos estuvo contando anécdotas de su paso por Konami, donde, además de en esos dos juegos, trabajó en otros también muy conocidos, como Vampire Killer o SD-Snatcher. Gracias a una traducción simultánea, los asistentes pudimos conocer de primera mano cómo se trabajaba en Konami en los años 80. Por ejemplo, reveló que todos los empleados tenían un cuaderno en el que tenían que escribir al menos una página al día con ideas para videojuegos y dijo que alguien escribió una idea para un videojuego sobre un monje que se llevó a la realidad... ¿sería el Tsururin Kun que apareció en el Konami Game Collection Extra de 1989?

El señor Oka trajo algunos de esos cuadernos que aún conservaba para la exposición.

Además de los cuadernos, también trajo otros objetos muy curiosos como un reloj que le regalaron en Konami cuando llevaba unos años trabajando allí, un parche para la ropa del SD-Snatcher y el primer ordenador que tuvo y con el que aprendió a programar.

El señor Oka posando con algunos de los videojuegos en los que trabajó.
La charla estuvo plagada de chistes e información interesante, espero que en breve se publique el vídeo de la misma, porque merece mucho la pena verla. Al finalizar, algunos asistentes le hicieron preguntas al señor Oka y una de ellas fue genial: le preguntaron si él era quien había diseñado las Cabezas de Medusa del Vampire Killer, a lo que dijo que no se acordaba del todo, pero que era posible. ¿Será realmente el responsable de tantas pesadillas? Además de esta charla, hubo otras sobre el arte en las portadas o la localización de los videojuegos retro japoneses. No asistí a ellas, pero tengo bastante curiosidad por ver los vídeos sobre las mismas.
En paralelo a las charlas se organizó una exposición donde se pudieron ver algunos ordenadores y consolas procedentes de Japón. Entre otros, se pudo ver una PC-Engine Duo-R ejecutando el maravilloso Akumajō Dracula X: Chi no Rondo o un preciosísimo Toshiba HX-10 rojo.
Después de comer, se organizó otra charla en la que Manuel Pazos estuvo contando curiosidades del desensamblado del Metal Gear 2 y le iba lanzando preguntas al señor Oka a lo largo de su exposición... y justo cuando estábamos en lo más interesante, todos los móviles de la sala empezaron a sonar al unísono: ¡se acababa de lanzar un ES-Alert por el temporal que estaba amenazando Barcelona!
Eso obligó a acelerar la charla y a cancelar la última de la jornada. Afortunadamente no se canceló el Meet&Greet con el señor Oka. Una nutrida fila de asistentes se formó delante de una mesa en la que el señor Oka firmó portadas, instrucciones y cartuchos de sus juegos. Entre ellos, me firmó tanto el Nemesis 2 como el Metal Gear 2 y, gracias a la intérprete, le conté las dos historias con las que he abierto este post.
Mientras tenía lugar el Meet&Greet, la sala se fue vaciando, ya que, debido al ES-Alert, debíamos desalojar la universidad lo antes posible. Eso también obligó a cancelar la cena que se estaba prevista para esa noche. Al salir no llovía, pero sí que empezaba a haber algunos problemas, ya que el metro no paró en Liceu (donde yo tenía el hotel) y me tocó subir por La Rambla desde la siguiente estación. Esa noche llovió bastante y la luz estuvo yendo y viniendo cada rato. A la mañana siguiente, parte de la línea 3 de metro estaba cortada y me tocó ir andando hasta Paral·lel para coger el metro. Al llegar a Sants el panorama no mejoró: los trenes no salían y había muchísima gente allí. Poco antes de las 11 de la mañana llegó otro ES-Alert que levantaba las restricciones de movilidad del de la tarde anterior pero, aún así, los trenes no estaban en Sants. Al final, el mío salió una hora tarde, pero me consta que algunas personas acumularon un retraso de cuatro horas o más.
Pese al accidentado regreso, el fin de semana fue genial. Además de reencontrarme con bastante gente, conocer a alguien que trabajó en dos de mis juegos favoritos de MSX fue inolvidable. Ya estoy deseando saber a quién traerán para la próxima edición, ya que me dijeron que tenían la intención de seguir organizando estos encuentros.
Y para cada una de ellas tengo una historia que contar.
Nemesis 2 fue mi primer juego en cartucho. Hasta el verano de 1988 solo había podido utilizar mi MSX con programas en cinta o incluso tecleando algunos de los que venían en las revistas. Pero aquel verano había conseguido ahorrar lo suficiente como para poder permitirme un juego en cartucho y el elegido fue Nemesis 2. Recuerdo que fui un sábado a comprarlo y la noche anterior tuve un sueño en el que al pinchar un cartucho transparente en el slot, se veía como dentro había una cinta que giraba y cargaba en memoria el contenido del juego. Al llegar la mañana, desayuné rápido y me fui a una conocidísima tienda de Leganés (que cerró definitivamente hace un par de años) para comprarlo. Llegué antes de que abrieran y estuve más de media hora esperando a que viniera el dueño para, por fin, tener en mi poder el Nemesis 2.
Avancemos ahora unos 9 años en el tiempo. En mayo/junio de 1997 estaba estudiando para los exámenes finales de quinto de CC. Matemáticas. Eran cinco asignaturas y habían espaciado los exámenes de forma que no teníamos más de uno por semana... y coincidía que ninguno de ellos era en viernes. Así que el jueves era el día más relajado de la semana: después de una buena sesión de estudio me apetecía jugar a algo. En aquellos momentos, ya había conseguido configurar el fMSX de MS-DOS y había jugado a muchos juegos que no pude tener en su momento, pero quería probar algo nuevo y el elegido fue el Metal Gear 2.
Por aquellos momentos tenía el PC en una mesa que construimos mi padre y yo utilizando estanterías metálicas y madera... y no tenía mucho que envidiar a los escritorios gamers actuales. El caso es que estaba en una parte del salón, justo al lado de donde se sentaba mi padre... y eso sí es lo relevante. Me puse a jugar al Metal Gear 2 en inglés y la historia me atrapó por completo. Semana tras semana, el jueves se convirtió en el momento Metal Gear 2. A eso de las ocho de la tarde, cerraba los libros, apuntes y cuadernos y me transportaba a Zanzibar Land, sin percatarme al principio de que en mi viaje venía un polizón a bordo.
En efecto, cuando me di cuenta, mi padre había girado el sillón y estaba viendo como jugaba al Metal Gear 2. La historia no solo me había atrapado a mi, sino también a él. Esos jueves se convirtieron en el momento en el que los dos jugamos el Metal Gear 2 de principio a fin. Y lo más gordo de todo es que a mi padre nunca le gustaron los videojuegos, pero con ese hizo una excepción.
¿Y por qué os cuento esto ahora? Pues porque el pasado sábado 3 de octubre tuvo lugar en Barcelona la RU Japan 2026: experiencias retro desde el legado de la Era Shōwa. La UOC, en colaboración con la AAMSX organizó la tercera edición de la RU Japan y en esta ocasión (al igual que en la primera) volvieron a traer un invitado de lujo desde Japón: Toshinari Oka, quien formó parte del equipo de programación de ambos videojuegos.

La jornada comenzó con una charla en la que el señor Oka nos estuvo contando anécdotas de su paso por Konami, donde, además de en esos dos juegos, trabajó en otros también muy conocidos, como Vampire Killer o SD-Snatcher. Gracias a una traducción simultánea, los asistentes pudimos conocer de primera mano cómo se trabajaba en Konami en los años 80. Por ejemplo, reveló que todos los empleados tenían un cuaderno en el que tenían que escribir al menos una página al día con ideas para videojuegos y dijo que alguien escribió una idea para un videojuego sobre un monje que se llevó a la realidad... ¿sería el Tsururin Kun que apareció en el Konami Game Collection Extra de 1989?

El señor Oka trajo algunos de esos cuadernos que aún conservaba para la exposición.

Además de los cuadernos, también trajo otros objetos muy curiosos como un reloj que le regalaron en Konami cuando llevaba unos años trabajando allí, un parche para la ropa del SD-Snatcher y el primer ordenador que tuvo y con el que aprendió a programar.

El señor Oka posando con algunos de los videojuegos en los que trabajó.
La charla estuvo plagada de chistes e información interesante, espero que en breve se publique el vídeo de la misma, porque merece mucho la pena verla. Al finalizar, algunos asistentes le hicieron preguntas al señor Oka y una de ellas fue genial: le preguntaron si él era quien había diseñado las Cabezas de Medusa del Vampire Killer, a lo que dijo que no se acordaba del todo, pero que era posible. ¿Será realmente el responsable de tantas pesadillas? Además de esta charla, hubo otras sobre el arte en las portadas o la localización de los videojuegos retro japoneses. No asistí a ellas, pero tengo bastante curiosidad por ver los vídeos sobre las mismas.
En paralelo a las charlas se organizó una exposición donde se pudieron ver algunos ordenadores y consolas procedentes de Japón. Entre otros, se pudo ver una PC-Engine Duo-R ejecutando el maravilloso Akumajō Dracula X: Chi no Rondo o un preciosísimo Toshiba HX-10 rojo.

Después de comer, se organizó otra charla en la que Manuel Pazos estuvo contando curiosidades del desensamblado del Metal Gear 2 y le iba lanzando preguntas al señor Oka a lo largo de su exposición... y justo cuando estábamos en lo más interesante, todos los móviles de la sala empezaron a sonar al unísono: ¡se acababa de lanzar un ES-Alert por el temporal que estaba amenazando Barcelona!
Eso obligó a acelerar la charla y a cancelar la última de la jornada. Afortunadamente no se canceló el Meet&Greet con el señor Oka. Una nutrida fila de asistentes se formó delante de una mesa en la que el señor Oka firmó portadas, instrucciones y cartuchos de sus juegos. Entre ellos, me firmó tanto el Nemesis 2 como el Metal Gear 2 y, gracias a la intérprete, le conté las dos historias con las que he abierto este post.

Mientras tenía lugar el Meet&Greet, la sala se fue vaciando, ya que, debido al ES-Alert, debíamos desalojar la universidad lo antes posible. Eso también obligó a cancelar la cena que se estaba prevista para esa noche. Al salir no llovía, pero sí que empezaba a haber algunos problemas, ya que el metro no paró en Liceu (donde yo tenía el hotel) y me tocó subir por La Rambla desde la siguiente estación. Esa noche llovió bastante y la luz estuvo yendo y viniendo cada rato. A la mañana siguiente, parte de la línea 3 de metro estaba cortada y me tocó ir andando hasta Paral·lel para coger el metro. Al llegar a Sants el panorama no mejoró: los trenes no salían y había muchísima gente allí. Poco antes de las 11 de la mañana llegó otro ES-Alert que levantaba las restricciones de movilidad del de la tarde anterior pero, aún así, los trenes no estaban en Sants. Al final, el mío salió una hora tarde, pero me consta que algunas personas acumularon un retraso de cuatro horas o más.
Pese al accidentado regreso, el fin de semana fue genial. Además de reencontrarme con bastante gente, conocer a alguien que trabajó en dos de mis juegos favoritos de MSX fue inolvidable. Ya estoy deseando saber a quién traerán para la próxima edición, ya que me dijeron que tenían la intención de seguir organizando estos encuentros.